Vivir con esclerosis múltiple (EM) no significa sacrificar las actividades que ama. Si bien síntomas como fatiga, debilidad o cambios en la visión pueden hacer que los pasatiempos sean un desafío, los ajustes bien pensados permiten a la mayoría de las personas seguir disfrutando de sus pasiones de forma segura y cómoda. La clave está en reconocer los cambios y adaptarse, en lugar de darse por vencido por completo.
Por qué es importante la adaptación
Los pasatiempos son más que un simple ocio; Contribuyen a la identidad, reducen el estrés, fomentan la creatividad y proporcionan conexión social. Perder el acceso a estas actividades puede disminuir la calidad de vida. Reconocer esta importancia impulsa la necesidad de una adaptación proactiva.
Adaptación de pasatiempos comunes
Muchas aficiones se pueden modificar con cambios sencillos. A continuación se explica cómo abordar varias actividades populares:
Cocinar y hornear: La fatiga y los problemas cognitivos pueden hacer que cocinar sea riesgoso. Planificar con anticipación (preparar los ingredientes con anticipación) conserva energía. Organice su cocina para que sea de fácil acceso, reduzca las distracciones y considere utilizar métodos de cocción más lentos, como ollas de cocción lenta o freidoras. Los productos agrícolas previamente picados y los procesadores de alimentos también ayudan.
Lectura: Los cambios en la visión o la debilidad de las manos pueden dificultar la lectura. Los libros con letras grandes, los lectores electrónicos ajustables y los soportes para libros minimizan la tensión. El uso de clips o clips para carpetas para mantener las páginas abiertas libera sus manos. Los audiolibros ofrecen una alternativa cuando la lectura física se vuelve difícil.
Cuidado de mascotas: Las mascotas brindan compañía pero requieren esfuerzo físico. Los perros o gatos más pequeños son más fáciles de manejar. Las cajas de arena autolimpiables y los comederos automáticos reducen las tareas diarias. Considere los servicios de entrega de suministros pesados.
Videojuegos: Los cambios en el tiempo de reacción y la coordinación pueden afectar los juegos. Elija juegos con niveles de dificultad ajustables. Asegure una postura adecuada con asientos con apoyo para prevenir el dolor.
Actividades al aire libre: Las caminatas y el ciclismo se pueden adaptar con bastones de trekking para mayor estabilidad o bicicletas reclinadas y triciclos para reducir el esfuerzo físico. Adoptar estas herramientas puede resultar incómodo, pero priorizan la seguridad.
Artes, manualidades y proyectos de bricolaje: El hilo más grueso, los colores más brillantes y las herramientas más grandes mejoran la visibilidad y el manejo. Agregar agarres a las herramientas mejora el control. El seguimiento del progreso contando los puntos o utilizando dispositivos de asistencia minimiza la frustración.
Socializar: La fatiga y la sobrecarga sensorial pueden hacer que socializar sea un desafío. Revelar su EM a amigos permite comprensión y flexibilidad. Ser anfitrión en casa, elegir actividades sencillas o controlar su propio ritmo ahorra energía.
Compras: Utilice scooters o carritos de compras proporcionados por la tienda como apoyo. Tome descansos frecuentes y planifique con anticipación para minimizar el esfuerzo.
Buscando apoyo
La adaptación no tiene por qué ser un proceso solitario. Discuta ideas con sus seres queridos, terapeutas ocupacionales o grupos de apoyo para la EM. Los terapeutas ocupacionales pueden descomponer actividades y reconstruirlas de manera accesible. Los terapeutas recreativos y las redes de apoyo de pares también brindan recursos valiosos.
El resultado final
La EM no tiene por qué significar renunciar a los pasatiempos que ama. Los ajustes simples, la orientación profesional y la comunicación abierta permiten una participación continua en actividades significativas. Al priorizar la seguridad y la gestión de la energía, las personas con EM pueden mantener un estilo de vida activo y satisfactorio.


















