Los eructos frecuentes a menudo se consideran de mala educación, pero los eructos ocasionales después de las comidas o bebidas carbonatadas son normales. Sin embargo, si experimenta eructos excesivos a lo largo del día, puede indicar un problema subyacente que necesita atención. Si bien los hábitos de vida pueden contribuir, los eructos persistentes junto con otros síntomas justifican una evaluación médica.
¿Qué causa los eructos excesivos?
Los eructos ocurren cuando el aire o el gas se escapa del estómago o del esófago. Las causas comunes incluyen comer o beber demasiado rápido, hablar mientras se come o consumir bebidas carbonatadas. Los profesionales médicos estiman que eructar tres o cuatro veces después de una comida es generalmente normal, pero los eructos continuos o perturbadores no lo son.
Varias condiciones subyacentes también pueden provocar eructos excesivos:
- Enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE): La ERGE no tratada puede causar daño a largo plazo al esófago.
- Úlceras de estómago: Pueden provocar sangrado, obstrucciones digestivas e incluso un mayor riesgo de cáncer de estómago si no se tratan.
- Eructos supragástricos: Este patrón de comportamiento implica la deglución excesiva de aire, lo que a menudo afecta la vida diaria.
- Hernia de hiato: Una afección en la que parte del estómago sobresale a través del diafragma, lo que puede contribuir a los eructos.
¿Cuándo eructar es una señal de algo grave?
Si los eructos interfieren con las actividades diarias o se producen de forma continua, es hora de consultar a un médico. Busque atención médica inmediata si los eructos van acompañados de:
- Dolor abdominal severo o prolongado
- Pérdida de peso involuntaria
- Vómitos repetidos, especialmente con sangre.
- Heces oscuras y alquitranadas
- Dificultad para tragar
- Fatiga o debilidad
- Coloración amarillenta de la piel o los ojos.
En casos raros, los síntomas parecidos a los eructos pueden parecerse a los de un ataque cardíaco. Si experimenta dolor en el pecho, dificultad para respirar o sudoración junto con eructos, busque atención de emergencia.
Cómo reducir los eructos excesivos
Para los eructos causados por tragar demasiado aire, simples cambios en el estilo de vida pueden ayudar:
- Coma despacio: Dedique al menos 30 minutos a cada comida, masticando bien (15 a 30 veces por bocado).
- Limitar las bebidas carbonatadas: Reducir el consumo de bebidas gaseosas.
- Evite el chicle: Masticar chicle aumenta la deglución de aire.
- Comida consciente: Concéntrate en tu comida sin distracciones como la televisión o el teléfono.
Si la causa es la ERGE, los inhibidores de la bomba de protones pueden reducir el malestar. Para los eructos supragástricos, puede ser necesaria terapia conductual y ejercicios de respiración controlada.
Lo que buscan los médicos
Una evaluación médica puede incluir una revisión de su historial médico, exploraciones por imágenes (tomografía computarizada), H. pylori, pruebas de laboratorio o una endoscopia superior para diagnosticar la causa subyacente.
En última instancia, eructar excesivamente no siempre es sólo una vergüenza. Puede ser un signo de afecciones tratables y un diagnóstico oportuno es clave para mantener la salud digestiva.



















