¿Comer tarde en la noche provoca aumento de peso? Una mirada basada en la ciencia

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La pregunta de si comer tarde en la noche provoca aumento de peso es común, pero la respuesta no es sencilla. Si bien un refrigerio tardío ocasional no afectará automáticamente su salud, comer constantemente tarde en la noche puede alterar los procesos naturales de su cuerpo, lo que podría provocar un aumento de peso con el tiempo. No se trata de magia; se trata de cómo nuestros cuerpos manejan los alimentos en diferentes momentos del día.

La investigación confirma un vínculo

Múltiples estudios muestran una clara conexión entre comer más tarde por la noche y el aumento de peso corporal. Una revisión de 10 estudios con más de 6400 participantes encontró que los patrones de alimentación posteriores estaban consistentemente relacionados con un mayor peso. Otro estudio en el que participaron más de 3.300 personas demostró que quienes cenaban tarde tenían un mayor riesgo de obesidad, incluso cuando su ingesta de calorías y niveles de actividad eran similares a los de quienes comían más temprano.

Esto sugiere que cuándo comes puede ser tan importante como qué comes.

Cómo afecta a tu cuerpo comer a altas horas de la noche

Los efectos negativos no se refieren sólo a las calorías. Comer tarde afecta a varios sistemas biológicos:

  1. Alteración del sueño: Comer cerca de la hora de acostarse puede provocar indigestión, acidez estomacal y reflujo ácido, lo que provoca problemas de sueño. Las investigaciones muestran que comer dentro de las tres horas siguientes a acostarse puede aumentar los despertares nocturnos hasta en un 60%. La falta de sueño, a su vez, impulsa el aumento de peso al alterar las hormonas que regulan el apetito.

  2. Malas elecciones de alimentos: Las personas tienden a desear y consumir alimentos ricos en calorías y menos nutritivos a altas horas de la noche (piense en bocadillos salados y dulces). Esto no es un fracaso de la fuerza de voluntad; es una respuesta biológica. Nuestros cuerpos naturalmente anhelan alimentos ricos en calorías por la noche, un rasgo evolutivo sobrante.

  3. Aumento de la ingesta de calorías: Los estudios muestran que los adultos que comen después de las 8 p.m. Consuma un promedio de 300 calorías adicionales por día. Estas calorías adicionales, a menudo provenientes de refrigerios poco saludables, se acumulan con el tiempo.

  4. Problemas con el control del azúcar en la sangre: Comer tarde afecta la regulación del azúcar en la sangre durante la noche. Un estudio encontró que a las 10 p.m. La cena provocó un pico de glucosa un 18% mayor que duró cuatro horas más en comparación con un pico de glucosa a las 6 p.m. cena. El nivel elevado de azúcar en sangre promueve el almacenamiento de grasa.

  5. Desaceleración metabólica: Comer tarde en la noche interrumpe los procesos metabólicos, reduce la quema de calorías y hace que el cuerpo pase al modo de almacenamiento de grasa. Un estudio encontró que los que comían tarde quemaban aproximadamente un 5% menos de calorías al día que los que comían temprano.

Pasos prácticos para minimizar el riesgo

Si debes comer tarde, estos consejos pueden ayudarte:

  • Coma 2 o 3 horas antes de acostarse: Esto le da tiempo a su cuerpo para digerir los alimentos antes de dormir.
  • Controle el tamaño de las porciones: Mantenga pequeños los refrigerios nocturnos. Prepare sus comidas más importantes, desayuno y almuerzo.
  • Elija alimentos ricos en nutrientes: Opte por proteínas, fibra y carbohidratos complejos en lugar de refrigerios azucarados o procesados.
  • Practique una alimentación consciente: Preste atención a las señales de hambre y evite comer emocionalmente.
  • Coma comidas balanceadas durante todo el día: Una nutrición constante más temprano en el día reduce los antojos nocturnos.

En conclusión, si bien comer ocasionalmente a altas horas de la noche no es catastrófico, las comidas tardías constantes alteran el sueño, el azúcar en la sangre y el metabolismo, lo que puede provocar un aumento de peso. Al ajustar el horario de las comidas y la elección de alimentos, puede minimizar estos riesgos y fomentar hábitos más saludables.