Compañero robótico: Jennie, la perra de terapia para pacientes con demencia

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El Consumer Electronics Show (CES) mostró muchas innovaciones, pero una destacó por su impacto inesperado: Jennie, un perro robótico diseñado por TomBot para brindar apoyo emocional a personas mayores con demencia. Las impresiones iniciales lo descartaron como otra novedad tecnológica, pero observar las interacciones de Jennie con los residentes de cuidados de la memoria reveló un efecto poderoso.

El poder de la conexión

Durante una visita a un centro para personas mayores local, Jennie rápidamente captó la atención. Los residentes que parecían desconectados de repente se iluminaron, acariciaron y hablaron con el perro robot con afecto genuino. Un residente expresó un deseo desesperado de conservar a Jennie, mientras que otro simplemente se maravilló de su belleza.

El momento más conmovedor llegó cuando una mujer, abrumada por la emoción, abrazó a Jennie y lamentó la pérdida de una querida mascota. El robot proporcionó una conexión tangible con los recuerdos perdidos, ofreciendo comodidad como pocas otras intervenciones pueden ofrecer. Incluso un perro real presente en las instalaciones recibió menos atención: siguió adelante, mientras Jennie permaneció, lista para ser abrazada.

Abordar una necesidad crítica

Tom Stevens, director ejecutivo de TomBot, desarrolló a Jennie después de que su madre, diagnosticada con Alzheimer, se viera obligada a renunciar a su perro real. El robot está diseñado específicamente para aliviar los síntomas psicológicos y conductuales de la demencia, incluida la soledad, la ansiedad e incluso las alucinaciones. La investigación respalda este enfoque: la terapia con muñecas ya se ha mostrado prometedora para reducir la irritabilidad entre los pacientes con demencia, y los animales robóticos pueden ofrecer beneficios similares.

La distinción clave es asequibilidad y eficacia. Muchas mascotas robóticas de bajo costo son juguetes reutilizados que carecen de sofisticación, mientras que las opciones verdaderamente realistas son prohibitivamente caras. Jennie, con un precio de 1.500 dólares, pretende cerrar esa brecha. TomBot también busca la aprobación de la FDA y el reembolso de la atención médica, reconociendo su potencial como dispositivo médico.

Diseño y funcionalidad realistas

El realismo de Jennie no es accidental. TomBot colaboró ​​con Creature Shop de Jim Henson para crear expresiones y movimientos realistas. Con un peso de seis libras, está diseñado para usarse en el regazo o en la mesa para evitar riesgos de caídas. Los sensores en todo su cuerpo le permiten a Jennie responder al tacto, mover la cola e incluso mover las cejas, imitando el comportamiento canino.

Una aplicación de teléfono inteligente conectada permite la personalización y rastrea las interacciones del usuario, con actualizaciones continuas planificadas para agregar funcionalidad. La duración de la batería está diseñada para un día completo y solo requiere carga durante la noche.

El futuro del apoyo emocional

Jennie ya ha obtenido una demanda significativa, con una lista de espera de 20.000 familias y organizaciones. Su capacidad para brindar comodidad, reducir la dependencia de los medicamentos y ofrecer una solución rentable lo convierte en una herramienta prometedora en el cuidado de la demencia. El éxito de Jennie indica un cambio en la forma en que abordamos el apoyo emocional a las poblaciones vulnerables, lo que demuestra que incluso la tecnología puede ofrecer una compañía genuina.

El valor real de Jennie no está en sus componentes robóticos, sino en la conexión humana que desbloquea. Para quienes luchan contra la pérdida de memoria, una presencia reconfortante puede ser más poderosa que cualquier solución farmacéutica.