La temperatura corporal “normal” comúnmente citada de 98,6 °F es más un promedio que una regla estricta. Las temperaturas individuales fluctúan naturalmente, oscilando entre aproximadamente 97 °F y 99 °F, según la edad, el nivel de actividad e incluso la hora del día. Una temperatura ligeramente más baja que el promedio no es automáticamente motivo de alarma, y las investigaciones sugieren que la temperatura promedio del cuerpo humano puede incluso estar disminuyendo con el tiempo, estableciéndose potencialmente alrededor de 97,5°F. Esta tendencia puede estar relacionada con un mayor tiempo pasado en ambientes con clima controlado o cambios en las tasas metabólicas generales.
Sin embargo, cuando la temperatura corporal desciende demasiado (normalmente por debajo de 95 °F), puede indicar un problema médico grave. Esto se debe a que una temperatura muy baja interfiere con la capacidad del cuerpo para funcionar, afectando órganos vitales como el corazón y el sistema nervioso.
Causas clave de la baja temperatura corporal
Varios factores pueden contribuir a una temperatura corporal peligrosamente baja, entre ellos:
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Hipotermia: La exposición prolongada a temperaturas frías puede abrumar la capacidad del cuerpo para generar y retener calor. Los bebés y los ancianos son particularmente vulnerables debido a una termorregulación menos eficiente. Los casos graves, como quedar varado en condiciones de frío, requieren atención médica inmediata. La prevención incluye vestirse abrigado y evitar el consumo de alcohol en climas fríos, ya que el alcohol dilata los vasos sanguíneos y acelera la pérdida de calor.
Si sospecha hipotermia, aléjese del frío, quítese la ropa mojada, abríguese con mantas y beba bebidas calientes. No aplicar calor directo. -
Hipotiroidismo: Una glándula tiroides poco activa puede alterar la producción de hormonas, lo que provoca una temperatura corporal más baja de lo normal y una mayor sensibilidad al frío. Si constantemente siente frío a pesar de usar la ropa adecuada, hable con su médico sobre las pruebas de tiroides.
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Medicamentos: Ciertos medicamentos, incluidos algunos antipsicóticos, pueden tener el efecto secundario de reducir la temperatura corporal. Si está tomando medicamentos y nota una caída constante de la temperatura, consulte a su médico.
Cómo medir la temperatura con precisión
Obtener una lectura confiable es crucial. Se prefieren los termómetros digitales. Las lecturas orales y rectales son generalmente las más precisas, mientras que los termómetros de la arteria temporal (frente) o de las axilas/oídos pueden ser menos precisos.
- Asegúrese de que el termómetro haga contacto total con la piel.
- Manténgalo quieto hasta que emita un pitido.
- Tome varias lecturas para confirmar la coherencia.
Cuándo buscar atención médica
Una temperatura de 97°F no suele ser preocupante si se siente bien. Sin embargo, una lectura consistente por debajo de 97°F, especialmente con síntomas acompañantes, justifica una visita al médico.
Llame al 911 inmediatamente si usted u otra persona experimenta:
- Temblando
- Habla arrastrada
*Respiración lenta o rápida - Pulso débil o rápido
- Somnolencia, confusión o pérdida de memoria.
- Pérdida del conocimiento
- Piel fría y de color rojo brillante (en bebés)
El resultado final
Si bien una temperatura corporal ligeramente inferior a la media suele ser inofensiva, una caída sostenida por debajo de 95 °F puede poner en peligro la vida. Un control preciso y una pronta intervención médica son esenciales cuando se trata de temperaturas peligrosamente bajas. Comprender las posibles causas y saber cuándo buscar ayuda puede marcar una diferencia fundamental.
