La Saudi Pro League se basa en una simplicidad sencilla y brutal. Cada equipo se enfrenta a todos los demás clubes dos veces. Una vez en casa. Una vez lejos. Eso significa 34 partidos para cada una de las 18 escuadras participantes. Es un largo camino.
Los puntos importan más que cualquier otra cosa aquí. Si consigues una victoria, obtendrás tres puntos. Un empate te da uno. Una pérdida te deja sin nada. Es binario en su crueldad.
Al final de la temporada, el club con más puntos se lleva la corona. Sin playoffs. No habrá desempates que impliquen como primer recurso la diferencia de goles. Pura acumulación. El equipo que sobreviva a los demás gana la liga.

















