Las estadísticas históricas de Aaron Donald en 2018 no coinciden con su realidad del Super Bowl

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Los números de aquella temporada regular de 2018 todavía son difíciles de creer. Aaron Donald no sólo jugó bien. Dominó de una manera que desafió la lógica de un liniero interior. Acumuló 20,5 capturas. Esa es la mayor cantidad jamás registrada por un tackle defensivo o protector nasal en la historia de la NFL. Para poner eso en perspectiva, la mayoría de los cazadores de ventaja matarían por la mitad de esa cantidad. También totalizó 25 tacleadas por pérdida. Y 41 hits de mariscal de campo.

Fue una actuación defensiva histórica. Una de las mejores temporadas que jamás haya realizado cualquier jugador en el lado defensivo del balón.

Pero luego llegó el Super Bowl.

Los Rams se enfrentaron a los Patriots de Nueva Inglaterra. El partido fue una lucha defensiva desde el pitido inicial. ¿El resultado final? Una victoria de los Patriots por 13-3. Y en algún lugar de ese juego de lodo, Aaron Donald desapareció de la hoja de estadísticas. Cero sacos. Ni uno. Ni siquiera la mitad.

¿Por qué esto importa? No se trata sólo de que falte una línea de estadísticas. Se trata de la absoluta imposibilidad de lo que Donald logró en la temporada regular frente a la realidad del escenario más importante. A menudo hablamos de jugadores “embrague”. Donald demostró que podía romper el juego todas las semanas. Pero en la noche más importante, la línea ofensiva de los Patriots descubrió cómo neutralizarlo.

Este contraste resalta una extraña verdad sobre el fútbol americano de la NFL. Puedes ser la fuerza más disruptiva de la liga durante 16 semanas y aun así salir con una derrota y una columna de capturas en blanco en enero. Es frustrante para los fanáticos. Es enloquecedor para los analistas. Pero también es sólo fútbol. Los Rams querían demostrar que su línea defensiva, liderada por Donald, era intocable. Y para 2018, lo fueron. Hasta que no lo fueron.