¿Hablar varios idiomas protege tu cerebro de la demencia?

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El aprendizaje de una segunda lengua suele considerarse un activo social. Te hace más comercializable, te resulta más fácil escuchar a escondidas y viajar es menos estresante. Pero nuevos datos sugieren que hay una recompensa biológica que se extiende hasta la vejez. Un estudio publicado en el Journal of Alzheimer’s Disease en septiembre de 2019 señala un vínculo tangible entre el multilingüismo y un riesgo reducido de desarrollar demencia.

La investigación, dirigida por la Dra. Suzanne Tyas, profesora asociada de la Universidad de Waterloo, no se basó en una muestra aleatoria de la población general. En cambio, analizó datos de 325 monjas católicas pertenecientes a la orden de las Hermanas Escolares de Notre Dame en los Estados Unidos. Las cifras son crudas. Entre las monjas que hablaban un solo idioma, el 31 por ciento desarrolló demencia. Para aquellos que hablaban cuatro o más idiomas con fluidez, la tasa se redujo a sólo el 6 por ciento.

¿Por qué monjas? El caso de las variables controladas

Mirar a las hermanas religiosas puede parecer una elección extraña para un estudio médico, pero en realidad es una gran ventaja científica. El “Estudio de las Monjas” comenzó en 1986 y ha seguido a casi 700 hermanas a lo largo del tiempo. Debido a que estas mujeres compartían estilos de vida adultos similares, los investigadores pudieron aislar el efecto del lenguaje sin el ruido de la variación de ingresos, apoyo social, estado civil o acceso a la salud.

En la población general, estos factores fluctúan enormemente. Una persona multilingüe también podría ser más rica, más activa o tener mejor acceso a la atención médica. Esas variables suelen enturbiar el agua. En el Estudio de las Monjas, esos factores de confusión se mantienen constantes. Esto permite a los científicos observar directamente cómo las capacidades cognitivas y lingüísticas influyen en el riesgo de Alzheimer y otras demencias, incluido el papel de la hipertrofia neuronal, un aumento de ciertas células nerviosas en el cerebro.

“Así, en el Nun Study, tenemos una mayor capacidad para centrarnos en el multilingüismo sin que éste se vea influenciado por todos estos otros factores que suelen variar de persona a persona durante la edad adulta y que pueden debilitar otros estudios”. – Dra. Suzanne Tyas

El principio de “úsalo o piérdelo”

¿Por qué sería útil hablar varios idiomas? El cerebro tiene que trabajar más al cambiar de idioma. Requiere flexibilidad cognitiva. Tyas lo compara con el ejercicio físico para el cuerpo. Los multilingües realizan un ejercicio mental adicional que mantiene sus cerebros en mejor forma que sus pares monolingües.

Esto se alinea con el consejo establecido de permanecer cognitivamente activo para prevenir la demencia. El cerebro sigue una regla de “úsalo o piérdelo”. Sin embargo, hay un matiz. Es posible que las personas que hablan varios idiomas tengan cerebros estructurados de manera diferente, lo que los hace naturalmente más resistentes a la demencia. No podemos decir definitivamente si la práctica de hablar varios idiomas causa la protección o si las diferencias inherentes en estos individuos son la causa real. Realizar un estudio en el que un grupo aprende un nuevo idioma y otro no, y luego seguirlos durante décadas, es casi imposible de ejecutar.

Escribir podría ser la mejor apuesta

Aquí es donde los hallazgos se vuelven interesantes. Los investigadores no sólo observaron el habla. Examinaron ensayos autobiográficos que las monjas escribieron cuando eran adultas jóvenes, décadas antes de tomar votos. Analizaron la estructura, la densidad de ideas, la complejidad gramatical y el contenido.

¿El resultado? La capacidad del lenguaje escrito tuvo un efecto protector más fuerte sobre la demencia que el multilingüismo.

Se trata de un cambio de perspectiva significativo. Los estudios anteriores a menudo analizaban el multilingüismo de forma aislada. Al compararlo con otras medidas de la capacidad lingüística, el estudio sugiere que ejercitar las habilidades lingüísticas de otras formas, como la escritura compleja, puede ser igualmente útil para reducir el riesgo de demencia.

La demencia es más que el Alzheimer

Es común utilizar “Alzheimer” y “demencia” indistintamente, pero no son lo mismo. El Alzheimer es sólo uno de los más de 400 tipos de demencia. La demencia vascular es otra forma común. Comprender esta distinción es importante porque las estrategias de prevención, si bien se superponen, apuntan a diferentes mecanismos subyacentes.

¿Qué pasa si solo hablas un idioma?

Si no dominas cuatro idiomas, no entres en pánico. El multilingüismo es sólo una parte de una estrategia de prevención más amplia. Tyas señala que la demencia se puede prevenir más de lo que mucha gente cree.

Varias opciones de salud ofrecen protección:
– Realizar mucha actividad física y mental.
– Mantener una red social fuerte.
– comer bien
– Controlar condiciones de salud como la presión arterial alta.

No es necesario que aprendas mandarín antes del viernes para proteger tu cerebro. Sólo necesitas seguir usándolo. Ya sea aprendiendo un nuevo idioma, escribiendo ensayos complejos o manteniéndose física y socialmente activo, el objetivo es el mismo: mantener el cerebro ocupado. Los datos sugieren que hacerlo puede marcar una diferencia real en cómo envejece su cerebro.